La formación en la empresa

La formación en la empresa

La formación en la empresa es un componente esencial de los sistemas de trabajo de alto rendimiento. Porque estos sistemas se basan en las habilidades y capacidades de los empleados de primera fila. Para identificar y resolver problemas, para iniciar cambios en los métodos de trabajo y para aceptar la responsabilidad de producir con calidad.

En Ofertaformativa.com hemos elaborado una Guía dedicada a la Formación en la Empresa para que conozcáis la necesidad e importancia que tiene invertir en la formación de todos los empleados

La importancia de la formación en la empresa

La formación es una inversión en el personal de una empresa requiere algunos cálculos sobre los rendimientos de esa inversión. Estos análisis son difíciles, cuando no imposibles, de llevar a cabo. Las empresas de éxito que ponen acento en la formación lo hacen casi como una cuestión de fe. Y porque creen en la conexión entre personal y beneficios.

El beneficio de la formación no es sólo para el trabajador, sino también para la empresa, ya que para ambos supone una inversión para enfrentar los retos del futuro Los beneficios son múltiples, entre los que podemos destacar: 


– Favorece la igualdad de oportunidades y la promoción personal y profesional.
– Permite al trabajador prepararse para la toma de decisiones y para la solución de problemas.
– Logra metas individuales.
– Eleva el nivel de satisfacción en el puesto de trabajo.
– Ayuda a la integración en la empresa. 

Con el fin de obtener programas de formación eficaces es necesario que la empresa siga un procedimiento integrado por tres fases fundamentales :

1. Detección y análisis de las necesidades de formación: Es el primer paso en el proceso de formación. Detectar las necesidades formativas contribuye a que la empresa no corra el riesgo de equivocarse al ofrecer una formación inadecuada, lo cual conllevaría gastos innecesarios.

2. Identificación de los recursos necesarios: Los Recursos que requiere la formación son de suma importancia. Ya que sin los mismos no puede ejecutarse los planes formativos. Hablamos de la asignación presupuestaria, los materiales necesarios, la infraestructura, etc.

3. Ejecución de programas de formación: En esta fase se debe concretar el nombre de la acción formativa. Objetivos generales y específicos, contenidos, metodología, duración, participantes, lugar, horario, docente, modalidad (presencial, teleformación, a distancia o mixta), coste y evaluación de la formación. Así como los participantes que asistirían a la misma adecuando a su perfil el curso impartido.

Con todo lo mencionado anteriormente podemos concluir que gracias a una formación de calidad se consigue una mejora de las competencias del puesto de trabajo. Indispensables para fortalecer la situación competitiva de las empresas y su personal.

La formación mejora la calidad de la empresa

Por ello debemos plantearnos, empresa y trabajadores, si realmente queremos mejorar la calidad de nuestras empresas. Y adaptarnos a este tiempo o anquilosarnos y depender de un conocimiento limitado que va a impedirnos evolucionar tanto profesional como personalmente.

Somos conscientes que la solución no es fácil, ya que la intención, la actitud y el interés es algo complicado de “activar”. Y la compensación a corto plazo no es económica, por lo que normalmente no resulta algo prioritario para las empresas que buscan rápidos beneficios.

Sin embargo, si miramos hacia un futuro más alejado. Nos daremos cuenta que gracias a la formación, lo que en un principio era una “pérdida de tiempo” se transforma en una mayor rentabilidad económica. Y en un aumento de la eficacia en el trabajo realizado.

Con todo esto, sólo cabe decir que está en nuestra mano mejorar la calidad de nuestras empresas. Ser conscientes de la importancia de la Formación Continua y llevarlo a la práctica para comprobar sus notables y múltiples beneficios. 

Tipos de formación en la empresa

.La formación que reciben los empleados de una empresa puede ser de muchos tipos. En función, tanto de las características y necesidades específicas de la misma, como de las personas que la configuran.

Podemos agrupar la formación, por un lado, en cuanto a la temática formativa que aborda. Y, por otro lado, en cuanto a las herramientas formativas en que se sustenta.

Temáticas formativas

Los temas formativos (es decir, sobre qué es la formación) que se pueden abordar para optimizar las potencialidades de nuestros colaboradores son:

• Aspectos internos

Formación relativa a conocimientos que hacen referencia a la propia empresa. Por ejemplo, podemos formar a los empleados en cómo se tramita un pedido del almacén. O cómo se utiliza una aplicación informática para diseño gráfico o cómo cumplimentar una hoja de gastos interna, etc.

• Aspectos relacionados con el producto / servicio

Temas relacionados con el conocimiento y dominio de las características técnicas de nuestros productos o servicios. Por ejemplo, la composición de los materiales que utilizamos en nuestros productos, el catálogo de actividades o de productos / servicios que ofrecemos. Las formas de presentar y/o almacenar nuestros productos, etc.

• Aspectos relacionados con el cliente

Temáticas que tienen una relación directa con los clientes; es decir, habilidades comerciales, atención al cliente , marketing telefónico , etc.

• Aspectos de gestión

Formación de carácter más estratégico para el negocio. Por ejemplo, habilidades para la gestión de personas, la gestión del tiempo, la planificación comercial , formación en marketing y en desarrollo de líneas de negocio, etc.

Herramientas formativas

Las herramientas formativas hacen referencia a la metodología (es decir, cómo es la formación) con la que se desarrolla una acción formativa. El abanico de metodología es, lógicamente, enorme.

A continuación presentamos una posible clasificación de la variedad de fórmulas que podemos ordenar. Dependiendo de nuestra actividad, perfiles de empleados, tipología de clientes, recursos disponibles, etc. será más conveniente utilizar una modalidad u otra.

Formación presencial: La formación presencial tiene un rasgo distintivo: la presencia física de “otra persona” en el desarrollo de las actuaciones. Esta persona puede ser, por ejemplo, un profesor, un monitor, un compañero de trabajo, etc. Es esta persona quien guía, propone, instruye, aclara, etc. El componente presencial implica una interacción “cara a cara”.

Dentro de la formación en la empresa presencial podemos diferenciar, a su vez, tres modalidades:

– Formación en el puesto de trabajo

Gira en torno a todos los conocimientos, destrezas y habilidades que una persona nos trasmite. Directamente en la “ubicación” donde desarrollamos nuestra actividad.

La persona puede ser un experto, que no pertenece a nuestra empresa, o un compañero de trabajo.

El intercambio de conocimiento se produce allí donde trabajamos. Por ejemplo, recibimos formación sobre una aplicación informática en nuestro ordenador. Impartida por una persona que se sienta con nosotros, nos hace indicaciones sobre cómo hacer tal o cual cosa. Está presente cuando utilizamos esa herramienta, etc.

La formación en el puesto de trabajo es muy interesante una vez que hemos utilizado previamente otras acciones formativas. Por ejemplo, tras asistir a un curso estándar podremos completar la formación, de manera más operativa, en el propio puesto de trabajo.

– Formación a través de cursos estándar:

La asistencia a cursos estándar suele implicar que los “alumnos” se desplacen a unas instalaciones donde participan. Junto con otras personas de la misma o distinta empresa, en una acción formativa que ya está diseñada previamente.

Por ejemplo, podemos asistir a un curso que organiza una determinada asociación profesional de nuestra localidad sobre una materia determinada. Normalmente, la duración de ese curso siempre es la misma, tiene unos horarios determinados, etc.

Los cursos estándar tienen la ventaja de que se puede acceder a ellos de forma sencilla (casi siempre están disponibles). Son interesantes cuando queremos abordar una primera aproximación a una materia. O bien cuando requerimos que algún organismo certifique un determinado grado de conocimiento o destreza sobre una materia.

– Formación a través de cursos creados específicamente para la empresa:

Los cursos creados específicamente para la empresa suponen que una empresa externa. Tras reunirse con nosotros y conocer nuestras necesidades concretas. Crea un curso específico, con duración, horarios y contenidos que no serán los mismos para otra empresa.

En este caso, la duración suele estar concentrada en el tiempo y se suele desarrollar en instalaciones de nuestra propia empresa.

Los cursos presenciales creados específicamente tienen un alto valor formativo para los participantes y permiten abordar aspectos relacionados con la estrategia de la empresa. Son una buena fórmula para dar un “empujón” a determinadas actividades o para cambiar actitudes.

En principio, la formación presencial es la más adecuada para abordar temáticas más relacionadas con las actitudes que con los conocimientos. Por ejemplo, para lograr que una persona de nuestra empresa sea comercialmente más proactiva necesitará del “cara a cara”.

Ayudas a la formación de empresas

A lo largo del año se convocan numerosos planes de ayudas para la formación y el empleo. Que se concretan en una serie de acciones formativas parcial o totalmente subvencionadas. Que tienen por objeto la formación permanente y el reciclaje de los trabajadores y la inserción en el mundo laboral de desempleados. Contribuyendo a su promoción en el trabajo y en la competitividad de las empresas. En dichos planes podemos encontrar una completa oferta de programas formativos que “tocan” desde las áreas de dirección , pasando por recursos humanos , comercio o márketing hasta administración .

El Fondo Social Europeo

En la actualidad existen planes de ayuda a la Formación Continua financiados por El Fondo Social Europeo . Las empresas pueden disponer de un crédito anual marcado legislativamente en función de los empleados de la empresa. Y de la cuantía ingresada por la empresa en concepto de cuota de formación profesional, entre otros factores. Las empresas pueden financiar las acciones formativas que realicen en las cuotas de la Seguridad social ingresadas por las mismas.

Las Cámaras de Comercio

Las Cámaras de Comercio ofrecen un amplio abanico de cursos dirigidos a mejorar la cualificación del capital humano de las empresas de cada comunidad. Diplomas y Títulos Propios Universitarios, Cursos de Postgrado, Ciclos de Formación Profesional de Grado Superior, …. son desarrollados por las distintas Cámaras de las Comunidades Autónomas.

Consejerías de Educación

En las Consejerías de Educación de todas las Comunidades Autónomas, que es el órgano de la Administración de la Comunidad pertinente al que se atribuye con carácter general la competencia autonómica en relación con la enseñanza en todos sus niveles. A los efectos que previene el conjunto del ordenamiento jurídico vigente en materia educativa, así como la competencia autonómica en materia de investigación.

Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE)

A través del departamento de formación de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Se convoca anualmente el conocido el Plan Intersectorial de Formación Profesional para el Empleo. Dirigido prioritariamente a trabajadores ocupados y financiado por el Servicio Público de Empleo Estatal.

La Formación Profesional para el Empleo

La Formación Profesional para el Empleo, dirigida prioritariamente a trabajadores. Es la fórmula más adecuada para completar la formación de empresarios, directivos, autónomos, mandos intermedios y trabajadores. Pues facilita la actualización de los conocimientos y se adecua a las necesidades de las empresas. Cuya actividad se somete frecuentemente a cambios que se producen en su entorno. Así como al trabajador que entiende que el desarrollo personal y profesional debe ser a lo largo de toda la vida laboral.

Este plan formativo tiene carácter gratuito. Y las modalidades de impartición son las siguientes: presencial, distancia, teleformación (on-line) y mixta. Esta última combina las anteriores en cursos prensados para dar facilidad a los trabajadores en su entorno habitual de trabajo y tiempo libre.

En su empresa debe contar con los mejores profesionales. Y para que un buen profesional no se quede atrás, debe tener contar con un buen plan de formación dentro de su empresa. Ya que la formación continua y especializada de todas aquellas personas que la integran no sólo es positiva para los trabajadores, también lo es para la empresa.

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